Decides cuándo se pide fianza: solo los sábados, solo por encima de 100 €, importe fijo o porcentaje del tratamiento. El widget aplica tu regla y no confirma la cita hasta que está pagada. La hora que alguien reserva un domingo a las once de la noche llega cobrada el lunes por la mañana.
Sin tarjeta · sin permanencia · incluido con el CRM
Solo aparecen los servicios que tú marcas como reservables online, con tus precios y tus duraciones. Lo que no quieres que se reserve sin hablar antes contigo, no se muestra.
Pedir fianza en todo espanta pacientes; no pedirla en nada te deja huecos muertos el sábado. Por eso la regla es tuya: eliges en qué días, a partir de qué importe y cuánto se cobra. El widget la aplica y no confirma la cita hasta que está pagada.
40 € en todo, o el 20 % del tratamiento. Lo que encaje con tus precios.
Solo sábados, solo viernes y sábados, o toda la semana. Día a día.
La consulta de diagnóstico gratuita entra sin fianza. El tratamiento de 280 €, con ella.
Al cerrar la cita en el CRM la fianza ya está restada. Recepción cobra solo lo que falta.
Tú fijas con cuántas horas de antelación se puede cancelar desde el widget. Cuando una cita con fianza se cancela, decides desde el CRM si la devuelves o la retienes, y la decisión queda registrada en la cita.
El dinero entra directamente en tu cuenta. No pasa por nosotros y no nos llevamos comisión.
Un bono de seis sesiones son 540 € que entran hoy por un tratamiento que darás a lo largo de cuatro meses. Es la venta más rentable de una clínica de estética, y hasta ahora dependía de que alguien se acordara de ofrecerlo en mostrador.
Tus packs aparecen en el widget como un producto más. La paciente lo paga entero por la pasarela, recibe su código y el bono queda activo en su ficha. Cuando venga a la primera sesión, recepción no tiene que crear nada: el saldo ya está ahí y se descuenta al cerrar la cita.
Se compran online, llegan con su código y se validan solas al reservar o al cobrar. Es dinero por adelantado de una persona que todavía no es paciente tuya.
Se identifica con su email, sin contraseña, y ve cuántas sesiones le quedan y cuándo caducan. Reserva la siguiente sin llamar a nadie.
Para cambios con menos de 24 h de antelación, llama a la clínica.
Las llamadas de «¿me lo puedes pasar al jueves?» son media mañana de recepción. El paciente entra con su email, sin contraseña y sin instalar nada, y lo resuelve él. Pero solo dentro de lo que tú permitas.
Y el hueco que se libera vuelve a estar disponible online al instante, así que puede ocuparlo otra persona esa misma noche.
El motivo real por el que una clínica no activa las reservas online es el miedo a que le llenen el día de cualquier manera: citas para dentro de una hora, tratamientos que necesitan valoración previa, servicios encadenados sin margen para preparar la cabina. Todo eso se configura.
Fijas la antelación mínima con la que se puede reservar y hasta cuántos días vista se abre el calendario.
Días de la semana y horario concretos para reserva online, distintos del horario real de la clínica si quieres.
Margen antes y después de cada cita, para que el día no salga pegado y sin respiro.
Tope de minutos por reserva online. Lo que pase de ahí se habla por teléfono.
O la cita entra confirmada, o llega como pendiente y alguien la valida antes de bloquear la hora.
Puedes dejar que la paciente escoja profesional —en estética casi siempre quiere el suyo— o repartir tú la agenda.
Cada servicio decide por separado si se reserva online, con cuánta antelación y si enseña el precio. Lo que necesite valoración previa se queda fuera del widget y sigue pasando por consulta.
No hay cuatro versiones que mantener. Es un widget con una URL: la pegas donde quieras y todas las reservas caen en la misma agenda.
Funciona en la web que ya tienes, sea de quien sea. Y si contratas el CRM, la web te la montamos nosotros.
Quien ve un antes/después a las once de la noche reserva sin salir del móvil.
El enlace de reserva en tu perfil de Google Business, que es donde acaba quien te busca por el nombre.
En vez de proponer seis horas por chat, mandas el enlace y elige ella.
El widget se muestra en el idioma del paciente. Si trabajas en zona de costa o con clientela internacional, dejas de perder la reserva de quien no se aclara con un formulario en español.
Va dentro del mismo plan que la agenda. Y con él, la web de la clínica. No son módulos que aparecen en la factura del segundo mes ni extras que se activan pagando.
Reservas con fianza, venta de bonos y tarjetas regalo, autogestión del paciente y control de qué se puede reservar.
Donde caen las reservas: agenda, historia clínica, bonos, comisiones y facturación Verifactu.
Con SEO local y el booking ya integrado. Montada en 48 horas con tus servicios y tus precios.
Todavía no están disponibles. Cuando salgan, entran en tu plan sin subida de precio.
No se paga por usuario. Recepción, auxiliares y comerciales no suman coste.
No nos llevamos un porcentaje de lo que reservas ni de las fianzas que cobras.
Las fianzas entran en tu cuenta a través del TPV de tu propio banco.
Si te falta alguna, escríbenos y te contesta una persona.
Preguntar →Sí: un TPV virtual Redsys, que es el que dan prácticamente todos los bancos españoles. Lo conectas una vez con dos claves que te facilita tu banco y a partir de ahí el dinero de las fianzas entra directamente en tu cuenta. Nosotros no tocamos el cobro ni cobramos comisión por él.
Se desactiva y el booking funciona igual: la paciente reserva y la cita entra en tu agenda. Muchas clínicas empiezan sin fianza y la activan solo los sábados o solo en tratamientos caros cuando ven cuántos huecos se les quedan vacíos.
No, porque tú decides qué se abre: qué servicios se pueden reservar online, con cuánta antelación mínima, en qué días y franjas, con cuánto margen entre citas, con qué duración máxima y si la cita entra confirmada o pendiente de que recepción la valide. Lo que necesite valoración previa simplemente no aparece en el widget.
Si la cita llevaba fianza, ese dinero ya está cobrado. Desde la propia cita en el CRM decides si lo devuelves o lo retienes, y la decisión queda registrada. Puedes fijar además con cuántas horas de antelación se permite cancelar online, para que nadie anule a última hora desde el móvil.
Sí, sea WordPress, Wix, Squarespace o hecha a medida: es un enlace o un fragmento que se pega, como embebido o como botón flotante. Y si contratas el CRM, la web de la clínica va incluida en el mismo plan con el booking ya montado dentro.
Sí: cada paciente recibe por email el recordatorio de su cita 24 horas antes, automáticamente y sin que recepción tenga que acordarse. Va incluido en cualquier plan. Lo que todavía estamos terminando son los recordatorios escalonados por WhatsApp y SMS con botón de confirmar o cancelar; cuando salgan, entrarán en tu plan sin coste.
El widget está en español e inglés y se muestra en el idioma del paciente. En zona de costa es la diferencia entre que reserve o que cierre la pestaña.
Nada aparte: va incluido en cualquier plan, junto al CRM y a la web. Sin comisión por reserva ni porcentaje sobre las fianzas. Puedes probarlo 30 días sin dejar tarjeta.
30 días con todo activo, sin tarjeta y sin permanencia. Si no te encaja, cierras el widget y no ha pasado nada.